sábado, 25 de abril de 2026

EL CUADRO DE PRIMER GRADO: CLAVES Y VELOS.



EL CUADRO DE PRIMER GRADO: CLAVES Y VELOS

Por Alejandro Oscar De Salvo


A fin de indicar los pasos a seguir en el comienzo de la construcción de nuestro Templo Interior, el Cuadro del Primer Grado traza un diseño mediante un conjunto ordenado de símbolos: Adornos, Muebles, Joyas, Herramientas y un Arma Blanca. Estos no son elementos aislados, sino partes de un sistema de enseñanza progresiva que configura una verdadera arquitectura del espíritu.

Las interpretaciones que siguen admiten una lectura plural. En la Masonería, los símbolos son polisémicos, permitiendo que coexistan perspectivas teológicas, filosóficas y humanistas, todas orientadas al perfeccionamiento del ser.


1°) EL PAVIMENTO MOSAICO

El pavimento mosaico, dispuesto en forma de damero blanco y negro, constituye el soporte sobre el cual se levanta el Ara y, con ello, toda la estructura simbólica del Templo.

Representa el mundo en el que el hombre desarrolla su existencia -el ámbito profano- caracterizado por la coexistencia de pares de opuestos: luz y oscuridad, bien y mal, espíritu y materia, verdad y error.

Este símbolo no expresa una oposición estática, sino un campo de tensiones donde los contrarios coexisten y estructuran la realidad. Tal condición define el plano en el que el Aprendiz inicia su trabajo.

En consecuencia, no es llamado a eliminar los opuestos, sino a situarse frente a ellos con equilibrio, evitando tanto la exaltación como el abatimiento ante los avatares del trabajo masónico y la vida misma. Propicia la preparación que demanda sostener una posición de dominio consciente.

De este modo, el pavimento no solo describe el mundo: establece el terreno sobre el cual debe ejercerse la virtud, recordando que la vida masónica se desarrolla en el ámbito profano, pero no debe quedar subordinada a él.


2°) EL ARA Y LAS TRES GRANDES LUCES

El Ara se eleva desde el centro del pavimento, constituyendo el eje del Templo. Es el centro operativo y simbólico de la Logia, donde convergen todas las miradas y donde se realizan los actos esenciales.

Su centralidad no es meramente geométrica, sino ontológica: representa el punto de intersección entre lo visible y lo invisible, entre lo humano y lo trascendente.

Sobre ella descansan las Tres Grandes Luces:

El Volumen Sagrado de la Ley
No se limita a un texto: representa la Palabra, el Verbo, la Verdad Suprema. Es la manifestación formal de un Principio Superior que trasciende lo escrito y se inscribe en la conciencia humana como ley moral. Es la luz que guía la fe del masón.

El Compás
Expresa la apertura desde la unidad hacia la dualidad. Sus dos brazos, que parten de un punto común, simbolizan la expansión del espíritu en la manifestación y la posibilidad de retorno a la unidad. Representa la sabiduría, la moderación y el control de los deseos y las pasiones.

La Escuadra
Representa la materia, la estructura y el orden dentro del tiempo y el espacio. Es la forma en que lo espiritual se fija en lo concreto. Recuerda al masón que debe cuadrar su comportamiento con integridad personal y justicia en sus decisiones.

En el grado de Aprendiz, la Escuadra domina al Compás. Esta disposición describe una condición inicial: el hombre se encuentra gobernado por su naturaleza inferior. El trabajo masónico consiste en invertir progresivamente esa relación, subordinando la materia al espíritu. Vale decir que las posiciones de la escuadra y el compás varían según el grado de evolución del masón.


3°) EL CÍRCULO, EL PUNTO Y LAS PARALELAS

Bajo el Ara se encuentra el círculo con un punto central, flanqueado por dos líneas paralelas.

Desde una perspectiva espiritual el punto representa al G.·. A.·. D.·. U.·. y el círculo a su Creación. El iniciado como parte de la creación asume el compromiso de avanzar hacia el centro, es decir ir al encuentro de Dios.

Desde una visión humanista el punto representa al individuo como centro de conciencia, mientras que el círculo expresa la totalidad que lo contiene. También simboliza una advertencia que le recuerda que el masón se debe mantener dentro del círculo, el límite del comportamiento digno.

El desplazamiento dentro de ese límite encierra una enseñanza directa: mientras el hombre permanezca dentro de ese orden, su conducta se mantiene en rectitud.

Las paralelas introducen una dimensión normativa. Representan la rectitud y la justicia como límites de la acción, y han sido tradicionalmente asociadas a Moisés y Salomón, o a los dos San Juanes. Funcionan como referencias permanentes que orientan la conducta.

Este símbolo establece que la vida del masón no es errática ni absolutamente libre, sino orientada conforme a un principio superior.


4°) LA ESCALERA DE JACOB

Del cuadro de Primer Grado el símbolo que expresa con más fuerza la capacidad operativa del sistema iniciático masónico es la Escalera de Jacob. Ésta representa el principio de ascenso del ser y la posibilidad efectiva de superar la condición inicial del hombre.

Su origen se encuentra en el relato del Génesis (28, 11-19), donde Jacob contempla en sueños una escalera que une la tierra con el cielo, transitada por ángeles en movimiento ascendente y descendente. Esta imagen expresa una estructura permanente de vinculación entre planos.

En el Cuadro, la escalera se eleva desde el Ara, indicando que todo proceso de elevación parte de un centro ordenado.

Sus peldaños están asociados a tres virtudes fundamentales, veladas bajo las figuras de la Cruz, el Ancla y el Cáliz o el Corazón. Estas admiten tres planos de interpretación:

Plano Religioso-Cristiano

Las virtudes son teologales, infusas por Dios y orientadas directamente a Él. Las tres tienen por objeto inmediato a Dios:

  • Fe: adhesión sobrenatural a Dios y a la verdad revelada.

  • Esperanza: confianza en la salvación y en la vida eterna.

  • Caridad: amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo por Él.

En este plano, la escalera constituye un camino para alcanzar la reintegración y con ella la unión con el G.·.A.·.D.·.U.·.

Plano Filosófico-Espiritual

Las virtudes conservan orientación trascendente sin formulación confesional:

  • Fe: confianza en un principio superior u orden universal.

  • Esperanza: orientación del ser hacia un destino que trasciende su condición presente.

  • Caridad: reconocimiento de una unidad esencial y disposición al bien.

Aquí la escalera expresa un proceso de transmutación ontológica que tiene por objeto la divinización del ser.

Plano Humanista-Racionalista

Las virtudes son redefinidas como cualidades humanas:

  • Fe: confianza en el hombre, la razón o valores compartidos.

  • Esperanza: expectativa activa de progreso.

  • Caridad: solidaridad y compromiso social.

En este plano, la escalera representa un proceso de perfeccionamiento humano dentro del mundo.

La escalera introduce así la dirección del trabajo masónico: no describe una condición, sino un proceso progresivo orientado a la mejora como persona y como ciudadano.

Sin perjuicio de lo dicho, la libertad de pensamiento que consagra la Masonería resulta imposible de reducir a categorías cerradas. Queda, por tanto, abierta la puerta a una infinidad de síntesis interpretativas; incluso a aquellas que surgen de Hermanos que profesan confesiones religiosas particulares, permitiendo que cada iniciado encuentre su propio sentido en el ascenso.


5°) LA ESTRELLA DE SIETE PUNTAS

En la cúspide de la escalera aparece la estrella de siete puntas, ubicada en la bóveda celeste. Representa la culminación del proceso iniciado en el pavimento.
Si la escalera expresa el camino, la estrella expresa la condición alcanzada. Su posición indica un estado de plenitud que no pertenece al plano inicial del hombre, sino a su realización.

Las siete puntas han sido asociadas a los dones que perfeccionan las potencias del ser:

  • Sabiduría

  • Inteligencia

  • Consejo

  • Fortaleza

  • Ciencia

  • Piedad

  • Temor de Dios

Estos no operan de manera aislada, sino como un conjunto integrado que conduce a la perfección.

Sus siete puntas expresan además la síntesis del ternario y el cuaternario, es decir, la integración de lo espiritual y lo material, reforzando la idea de que la Estrella representa la unidad final del proceso.

La estrella no introduce un nuevo plano, sino que corona el recorrido: aquello que en los primeros símbolos aparece como esfuerzo, aquí se manifiesta como estado. Su luz no ilumina el punto de partida, sino el término hacia el cual se orienta todo el proceso. En este sentido, representa la realización efectiva del camino iniciado, donde el orden buscado, la virtud ejercida y el trabajo sostenido se integran en una unidad superior del ser.


6°) LAS COLUMNAS Y LAS LUCES MENORES

Las tres columnas estructuran el funcionamiento del Templo:

  • Sabiduría (Jónica – Venerable Maestro): principio que concibe y dirige.

  • Fuerza (Dórica – Primer Vigilante): principio que ejecuta y sostiene.

  • Belleza (Corintia – Segundo Vigilante): principio que armoniza y perfecciona.

Estas se expresan a través de las tres luces menores:

  • El Sol: principio activo e inteligencia en acción.

  • La Luna: principio reflexivo e interiorización.

  • El Venerable Maestro: síntesis que conduce el trabajo.

En conjunto, establecen que el trabajo masónico requiere dirección, ejecución y armonía.


7°) LAS JOYAS

Joyas Móviles

La Escuadra, el Nivel y la Plomada son instrumentos de gobierno simbólico:

  • Escuadra: rectitud en la acción.

  • Nivel: igualdad en el vínculo.

  • Plomada: verticalidad interior.

No poseen luz propia: dependen de quien las porta, lo que indica que el símbolo exige realización en la conducta.

Joyas Fijas

  • Piedra Bruta: estado inicial del hombre.

  • Piedra Pulida: resultado del trabajo consciente.

  • Plancha de Trazar: principio ordenador del proceso.

El trabajo no consiste solo en transformar, sino en hacerlo conforme a un objetivo consciente. Desde una posición espiritual, desbastar la piedra bruta hasta que aparezca frente la obra hecha por el G.·. A.·. D.·. U.·. y desde un entendimiento humanista hasta que se encuentre la mejor versión de uno mismo.


8°) LAS HERRAMIENTAS

  • Mazo: fuerza de voluntad.

  • Cincel: inteligencia aplicada.

  • Regla de 24 pulgadas: medida, orden y administración del tiempo.

Estas herramientas conforman un sistema: la fuerza requiere dirección y ambas deben ser reguladas por la medida.


9°) LA GUARDILLA DENTADA Y LAS BORLAS

La guardilla dentada delimita el espacio del Templo, estableciendo la frontera entre el ámbito profano y el iniciático. No implica aislamiento, sino la condición necesaria para el trabajo.

Las cuatro borlas representan las virtudes cardinales:

  • Prudencia: Considerada  la “auriga virtutum” o guía  de las demás; permite discernir el bien y elegir los medios adecuados para realizarlo.

  • Justicia: La voluntad firme de darle a cada uno lo que le corresponde.

  • Fortaleza: La firmeza para resistir las dificultades y perseverar en la búsqueda del bien.

  • Templanza: La moderación de los deseos y el equilibrio en el uso de los bienes creados.

Como su nombre lo indica son las virtudes naturales fundamentales. En conjunto contienen al resto de las virtudes humanas.


10°) LA ESPADA

La espada completa el sistema simbólico. Si las herramientas construyen, la espada defiende.

Representa el conflicto permanente entre aquello que eleva al hombre y aquello que lo degrada. Su doble filo indica que esa lucha es interior y constante.

No hay neutralidad posible: el trabajo masónico implica necesariamente una toma de posición y un combate activo para transformar su humanidad.


EPÍLOGO

El Cuadro del Aprendiz no es una simple representación simbólica, sino un mapa operativo del desarrollo humano.

Desde la dualidad del pavimento hasta la plenitud representada por la estrella, cada elemento señala una instancia del proceso. El conjunto revela que la construcción del Templo Interior no es un acto puntual, sino una tarea continua.

La expresión “Eterno Aprendiz” encuentra aquí su sentido más profundo: el camino del conocimiento y de la virtud no concluye, sino que se recorre a lo largo de toda la vida.

Buenos Aires, 10 de abril de 6026 V.·. L.·.

viernes, 24 de abril de 2026

EL CUADRO DE SEGUNDO GRADO: CLAVES Y VELOS

 


EL CUADRO DE SEGUNDO GRADO: CLAVES Y VELOS

Por Alejandro Oscar De Salvo



I. ESTRUCTURA GENERAL DEL GRADO

El Cuadro del Segundo Grado no presenta la claridad inmediata del Primer Grado. Su simbolismo es más complejo, menos directo en su disposición, y exige un trabajo de articulación superior.

Ya no se trata de establecer condiciones iniciales del trabajo interior, sino de un proceso de desarrollo en el cual el masón, habiendo iniciado el dominio de sí mismo, es conducido al perfeccionamiento de sus facultades intelectuales, al fortalecimiento de su capacidad moral y a la comprensión del orden que rige la realidad.

Los símbolos del grado no operan de forma aislada. Constituyen un sistema progresivo cuyo eje es el ascenso: desde la experiencia sensible hacia el conocimiento, y desde el conocimiento hacia la comprensión del orden.


II. LA FIGURA DEL COMPAÑERO

El Compañero representa al hombre en su etapa de madurez. Ya no es el iniciado que comienza su formación, sino quien ha sido probado y se encuentra en condiciones de actuar, decidir y asumir responsabilidades.

Simboliza al individuo que ha superado la pasividad inicial y entra en una fase activa de construcción consciente de sí mismo. Su tarea ya no es únicamente corregirse, sino comprender. Este desplazamiento marca el eje del grado: del trabajo sobre la conducta al trabajo sobre el pensamiento.


III. EL COMPÁS Y LA ESCUADRA

En el Segundo Grado, una de las puntas del Compás se eleva por encima de la Escuadra, mientras la otra permanece por debajo. Esta disposición expresa una transformación fundamental: la materia ya no domina completamente al espíritu.

El Compañero comienza a ejercer dominio sobre sus impulsos, sus pasiones y sus condicionamientos. La inteligencia y la voluntad adquieren una capacidad real de gobierno. No se trata de una liberación completa, sino de una transición: el espíritu inicia su predominio, pero aún convive con las limitaciones de la naturaleza inferior.

Este símbolo introduce una idea central del grado: el equilibrio no es estático, sino dinámico, y requiere ejercicio constante.



IV. LAS COLUMNAS JAKIN Y BOAZ 

Las columnas J y B están situadas en el pórtico del Templo, marcan la transición hacia el espacio iniciático. Su función no es solo arquitectónica, sino de sostén del sistema doctrinal del Segundo Grado.

Jakin: “Él establecerá”. Representa el principio de afirmación y estabilidad.

Boaz: “En la fuerza”. Representa el principio de potencia y energía transformadora.

Ambas columnas expresan que el orden no surge de la uniformidad, sino del equilibrio dinámico de fuerzas complementarias. Este binomio admite dos niveles de interpretación necesarios para el Compañero:

Perspectiva Simbólica (Ética y Social): Representan el equilibrio entre la Ley (estabilidad) y la Libertad (fuerza activa) dentro de la sociedad. Es el modelo de una ciudadanía equilibrada que evite tanto la tiranía como el desorden.

Perspectiva Espiritual (Metafísica): Representan la unión del Espíritu y la Materia. Su dualidad (activo/pasivo) es la condición de toda manifestación. Atravesarlas simboliza el acceso al "Centro", donde los opuestos se armonizan bajo la mirada del G.·.A.·.D.·.U.·.

Sus ornamentos (granadas y redes) simbolizan la fraternidad y la cohesión de la especie humana, mientras que los globos celeste y terrestre refuerzan la doble dimensión del conocimiento: el orden superior de las causas y el mundo sensible de las formas.


V. LA ESCALERA CARACOL

La escalera caracol representa el proceso de ascenso al conocimiento.

Su forma espiral indica que el desarrollo no es lineal, sino progresivo, reiterativo y formativo.

Estructura simbólica:


El ascenso de los peldaños representa:

  • Tres: orden, estructura y equilibrio
  • Cinco: desarrollo de las facultades humanas
  • Siete: integración del conocimiento sistemático

El ascenso culmina simbólicamente en un punto de iluminación y contempla un retorno operativo al nivel del quinto peldaño, expresando que el conocimiento no es solo elevación, sino también reintegración consciente a la experiencia.

Tres lecturas del ascenso:

Operativa: progreso del aprendiz en la obra y en el oficio.

Continental/Laico: desarrollo intelectual y moral progresivo.

Insular/Espiritual: elevación interior donde conocimiento y transformación del ser son inseparables.

Estas tres lecturas no se excluyen, sino que describen niveles de profundidad de un mismo proceso.


VI. LA CÁMARA DEL MEDIO

La Cámara del Medio representa el punto de acceso al conocimiento legítimo dentro del sistema del Segundo Grado.

No es un lugar físico, sino una condición interior de comprensión alcanzada.

En ella se integra el trabajo de la escalera, dando forma a una comprensión unificada del conocimiento.

Interpretaciones tradicionales:

Operativa: vinculada al trabajo del Maestro en la obra

Continental: asociada al grado de Maestro

Integradora: acceso del Compañero como comprensión parcial o iniciática

El salario no pertenece a un punto aislado, sino al proceso completo.


VII. EL SALARIO 

El salario se expresa simbólicamente en:

  • Trigo: crecimiento y alimento del conocimiento
  • Vino: alegría y vitalidad del espíritu
  • Aceite: paz, sabiduría y armonía

En la Masonería operativa histórica, el salario podía incluir moneda o especies, coexistiendo así un plano material y uno simbólico.


VIII. LAS HERRAMIENTAS DEL COMPAÑERO

  • Escuadra: rectitud en la conducta
  • Nivel: igualdad esencial
  • Plomada: coherencia interior

Estas herramientas establecen que el conocimiento solo es válido si se apoya en una base moral ordenada.


IX. LOS SENTIDOS Y EL CONOCIMIENTO

Los sentidos constituyen el punto de partida del conocimiento, pero no su culminación.

A través de ellos, el hombre percibe la realidad y adquiere las primeras nociones del mundo. Sin embargo, el grado enseña que la percepción debe ser organizada, interpretada y elevada por la inteligencia.

Los sentidos tradicionales son la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato. A ellos, algunas corrientes contemporáneas agregan los sentidos cinestésicos, vinculados a la percepción del movimiento, el equilibrio y la posición del propio cuerpo en el espacio.

La percepción sensible abre el camino del conocimiento, pero su sentido pleno se alcanza cuando es integrada en un orden intelectual superior.

Bajo esta perspectiva, los sentidos constituyen el nivel inicial de una arquitectura del conocimiento que luego será organizada por las facultades racionales. 


X. LAS CINCO ÓRDENES DE ARQUITECTURA

La arquitectura es, para el Compañero, la ciencia de la organización del espacio y la materia bajo leyes de armonía. El estudio de las cinco órdenes no busca la erudición histórica, sino la comprensión de los arquetipos de proporción que permiten transformar la fuerza bruta en una estructura equilibrada y estética.

Toscana y Dórica: Representan la solidez, la fuerza y la estabilidad. Son los cimientos del pensamiento, donde prevalece la utilidad y el rigor funcional.

Jónica: Introduce la elegancia y el equilibrio. Simboliza la madurez del juicio, donde la fuerza se combina con la inteligencia para alcanzar la proporción.

Corintia y Compuesta: Representan el máximo nivel de detalle, belleza y síntesis. Son la expresión de un pensamiento complejo que ha logrado integrar todas las facultades anteriores en una unidad armónica.

Estas órdenes no son estilos aislados, sino niveles de organización del orden constructivo del pensamiento. Indican que toda obra -intelectual, moral o social- debe seguir una progresión lógica: desde la solidez del fundamento (Dórico) hasta la elevación del propósito (Corintio). El Compañero aprende así que la verdadera libertad creativa sólo es posible dentro del respeto a las leyes de la proporción y la estructura.


XI) LAS SIETE CIENCIAS Y ARTES LIBERALES

Las ciencias y artes liberales constituyen el núcleo formativo del grado. A través de ellas, el Compañero desarrolla:

  • precisión en el lenguaje (Gramática),
  • capacidad de expresión (Retórica),
  • rigor del pensamiento (Lógica),
  • comprensión numérica (Aritmética),
  • percepción del espacio (Geometría)
  • entendimiento del orden universal (Astronomía)
  • y armonía (Música).

Estas disciplinas no constituyen una mera acumulación de saberes, sino un sistema de formación orientado a ordenar la mente y estructurar el pensamiento.

El conocimiento, así entendido, permite al hombre comprender la realidad en su estructura y actuar con criterio. Este proceso alcanza su pleno sentido cuando se reconoce que el orden descubierto por la inteligencia no es arbitrario, sino expresión de un principio superior que lo fundamenta.


XII. LA ESTRELLA FLAMÍGERA Y LA LETRA G

La Estrella Flamígera representa la luz del ideal que guía el proceso del Compañero.

En su posición normal, la Estrella de Cinco Puntas es el emblema del hombre perfecto y evolucionado, con sus pies apoyados firmemente sobre la tierra, su cabeza erguida hacia el misterioso Cosmos, sus brazos extendidos y ambiciosos tratando de abarcar la Sabiduría, la Fuerza y la belleza. 


Como estrella avanza sin prisa pero sin pausa; como fuego quema las impurezas y como Luz va alumbrando el camino hacia la Verdad y hacia la Perfección.


El masón sólo puede concebir la Estrella Flamigera en la posición indicada, pues si estuviera en posición invertida, como lo sugieren ciertas expresiones místico-mágicas-satánicas representaría el hombre esclavo del pecado, preso de los miedos, sometido por sexo desordenado y abatido por las pasiones que son, precisamente, los vicios que debe combatir.

Sus vértices se vinculan con las siguientes virtudes: inteligencia, rectitud, valor, prudencia y amor.

La letra G ocupa su centro y admite dos niveles de lectura:

Geometría: ciencia del orden, la medida y la proporción relacionadas con el origen del Cosmos.

Gran Arquitecto del Universo: principio simbólico del orden inteligible de la realidad, vinculado con la creación, la sustentación y la providencia.

Ambas lecturas no se excluyen ni se identifican, sino que operan como niveles distintos de comprensión de un mismo comienzo.


XIII. EPÍLOGO

El Cuadro del Compañero describe un proceso de transformación progresiva.

Desde el ingreso al grado hasta la comprensión del orden, cada símbolo expresa una etapa de formación intelectual, moral y simbólica.

El conocimiento no es acumulación, sino integración.

El Compañero no busca solo saber, sino comprender, ordenar y armonizar su construcción interior conforme a un principio de equilibrio y sentido.

Buenos Aires, 24 de abril de 6026 V.·. L.·.

miércoles, 22 de abril de 2026

CAPACITACIÓN MASÓNICA. TEMARIO Y ENLACES A LOS CONTENIDOS DEL BLOG. EPÍLOGO DEL TRABAJO REALIZADO.



A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo




I) TEMARIO Y ENLACES A LOS CONTENIDOS DEL BLOG













 









 




























II) EPÍLOGO DEL BLOG.

Queridos Hermanos:

He desarrollado este blog con la finalidad de difundir la masa crítica de información que juzga necesaria para procurar -con reales probabilidades de éxito- los objetivos propuestos por la auténtica masonería. Y, además, con la expectativa de ayudar a reducir el número de víctimas resultantes de las manipulaciones de una pseudo-masonería cada vez más intolerante, agresiva e invasiva.

El contenido del mismo permite anunciar desde el comienzo que la construcción simbólica original de la masonería exige labrar la piedra bruta en las tres dimensiones del ser humano, es decir en sus planos físico, mental y espiritual. (En contraposición aparece la masonería adulterada que sólo reconoce la naturaleza física de la persona y del universo y por fin sus trabajos se limitan al plano natural).

Lo dicho se hace notorio si observamos las virtudes que las diferentes estructuras promueven en sus obreros. Por un lado, en la auténtica masonería se labora para desarrollar las virtudes humanas. (Simbólicamente con las cuatro virtudes cardinales -Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza- que contienen a todas las demás virtudes naturales) y, con tanto mayor empeño, se trabaja para elevar las virtudes teológicas o sobrenaturales (Fe, Esperanza y Caridad). Por otro lado, en la masonería apócrifa sólo se busca incrementar las virtudes humanas o naturales -también llamadas morales- incluyendo en tal condición a las virtudes teológicas precitadas, previo vaciarlas de su sentido espiritual original y rechazar el vínculo directo que establece con el Supremo.

Cada publicación de este blog responde a una necesidad específica del proceso de formación masónica, sin perjuicio de que algunos de ellos también contribuyan a neutralizar los peligros que acechan a los aparejadores y sus obras.

Asimismo, seleccionó los temas tratados con la finalidad de aportar una perspectiva general que permita el completo y oportuno aprovechamiento de las enseñanzas graduadas que propone el sistema masónico.

En ese marco, la interpretación armónica de la información suministrada podrá descifrar desde un principio el uso eufemístico que la masonería socialista hace de los conceptos: “Librepensador”, “Racional”, “Relativo”, “Deísta”, “Laico”, “Laicidad", “Humanismo” y “Filantropía”, tras los cuales encubren altas dosis de hipocresía, una potente militancia atea, su fanática antirreligiosidad y el visceral anticristianismo que la caracteriza.

A su vez, el avance que se logra en el entendimiento de la realidad permitirá advertir los ataques que esa pseudo-masonería le está infringiendo a la masonería legítima; con el propósito de vaciarla de su trascendencia, irradiar a los masones creyentes en un “Dios” creador y proveedor y apoderarse de sus estructuras para emplearlas en usos profanos, tanto legales como ilegales.

En un estado superior de comprensión -recién accesible cuando el corazón está iluminado por el Altísimo- se podrá vivenciar que la gran diferencia, la que abarca y sintetiza a todas las demás diferencias, es la falta de amor que caracteriza a las estructuras adulteradas. Dónde no se ama a Dios, a los hermanos, al prójimo ya la humanidad no existe una verdadera masonería, sólo hay un plagio, una utilización indebida de su nombre y de su peculiar organización para usos mundanos y, muchas veces, mezquinos.

Huelga decir que la información compartida debe ser administrada con prudencia y discreción, necesidad que se pone de manifiesto con la lectura del material en cuestión. Al respecto, tenga en cuenta que el conocimiento genera poder y también peligro, porque uno y otro son las dos caras de una misma moneda.

Confío en que la tarea realizada será de utilidad para muchos HH.·. que, trabajando a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo y pidiendo sus gracias, deciden usar sus herramientas para alcanzar la unión de su espíritu humano con el Espíritu del Altísimo, regenerar su naturaleza dañada, divinizar su ser y salvar su alma inmortal para una vida  gloriosa; destino celestial al que aspira todo masón tradicional. 

Y, asimismo, anhelo a que los contenidos incorporados en este blog resulten provechosos para los obreros que pretenden crear valor con sus acciones y convertirse en piezas útiles en la mejora de la humanidad y la consumación del Plan Divino. 

EN ESCUADRA CON DIOS Y LA PATRIA.

Endópecles.